Viaje de Mariano Moreno a Chuquisaca.

chuquisaca

Es natural, considera Manuel Moreno, que las fatigas del penoso viaje a Perú, surcaran la salud de la débil constitución física del Dr. Mariano Moreno. Antes de la mitad, en Tucumán (1), un ataque de reumatismo lo dejó en cama con movilidad reducida durante dos semanas. Así refiere Manuel Moreno, en noviembre de 1799, a este viaje que llevó a Mariano Moreno a la Universidad de Chuquisaca:

“Causará admiración el saber, que un camino tan frecuentado como el de las provincias interiores con quienes se mantiene una comunicación estrecha, y por negocios del comercio y ya por relaciones del gobierno, haya sido hasta el día tan descuidado, que no se encuentran en todo él, los recursos que necesita un viajante para hacer llevadera su fatiga. Toda la carrera está distribuida en miserables postas, situadas a largas distancias, al manejo de rudos y pobres indios, que lejos de poder acomodar al fatigado caminante que llega a sus puertas, lo afligen con el aspecto de su extremada indigencia; y a excepción de las que quedan en los pueblos del tránsito, que por lo regular están manejadas por individuos de más facultades e ideas, que son la de Luján, Córdoba, Santiago, Salta y Tucumán en todas las demás, no se encuentra comida, cama ni otra cosa más que caballos, y aún éstos a pesar de su extremada abundancia en el país, son de una calidad perversa.” (2)

Las crónicas de viajeros tocan lugares comunes. Así relata Juan Bautista Alberdi el viaje desde Tucumán a Buenos Aires para llegar a al Colegio de Ciencias Morales en una tropa de carretas:

“… puse dos meses para hacer mi viaje cuya distancia es de 360 leguas. Tal era la lentitud con que marchaba la tropa o convoy de carretas, tiradas por bueyes, que hacía seis leguas por día.” (3)


(1) Cuenta Manuel Moreno que “era imposible procurarse los recursos del arte (de curar) porque en aquella ciudad (Tucumán) apenas había uno o dos charlatanes, en cuyas manos hubiera corrido más peligro el enfermo si se hubiese confiado a su ignorancia”. Así, debía sufrir “todo este tiempo un confinamiento riguroso, y los dolores consiguientes a este pesado mal, junto con la mortificación de ver interrumpida su jornada”.
(2) Manuel Moreno. Vida y Memorias del Doctor Don Mariano Moreno, Secretario de la Junta de Buenos Aires, capital de las Provincias del río de la Plata, con una idea de su rrevolución y de la de México, Caracas, etc., por su hermano D- Manuel Moreno, oficial de la Secretaria del mismo Gobierno de Buenos Aires. Talleres Gráficos Argentinos L. J. Rosso, Buenos Aires, 1937; p.45. El texto original fue publicado en Londres en 1812, un año después de la muerte de Mariano Moreno.
(3) Juan Bautista Alberdi. Autobiografía. La evolución de su pensamiento. El Ateneo, Buenos Aires, 1927.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s